LA DEPRESIÓN CRONICA: ¿CUANDO ES HORA DE IR AL MEDICO?

Fuente: https://www.mayoclinic.org/

Trastorno depresivo persistente, también llamado distimia, una forma de depresión continua y a largo plazo (crónica). Es posible que pierdas interés en las actividades normales de la vida cotidiana, que te sientas desesperanzado, que te vuelvas improductivo y que tengas baja autoestima y una sensación general de ineptitud. Estos sentimientos duran años y pueden afectar en gran medida tus relaciones y tu desempeño en la escuela, en el trabajo y en las actividades diarias.

Si tienes trastorno depresivo persistente, es posible que te resulte difícil sentirte optimista incluso en ocasiones felices. Puede que te describan como pesimista o negativo, que crean que te quejas todo el tiempo o que eres incapaz de divertirte. Aunque el trastorno depresivo persistente no es tan grave como la depresión mayor, tu estado de ánimo deprimido actual puede ser leve, moderado o grave.

Debido a la naturaleza crónica del trastorno depresivo persistente, sobrellevar los síntomas de la depresión puede resultar difícil, pero una combinación de sesiones de terapia comunicativa (psicoterapia) y medicamentos puede ser eficaz para tratar esta afección.

Los síntomas del trastorno depresivo persistente, por lo general, aparecen y desaparecen durante años, y su intensidad puede cambiar con el tiempo. Sin embargo, los síntomas no suelen desaparecer durante más de 2 meses por vez. Además, pueden presentarse episodios de depresión mayor antes o durante el trastorno depresivo persistente, lo que a veces se llama «depresión doble».

Los síntomas del trastorno depresivo persistente pueden causar impedimentos considerables y pueden incluir:

  1. Falta de interés en las actividades diarias
  2. Tristeza, sensación de vacío, depresión
  3. Desesperanza
  4. Cansancio y falta de energía
  5. Baja autoestima, autocrítica o sentirse incapaz o inútil
  6. Dificultades para concentrarse y tomar decisiones
  7. Irritabilidad o enojo excesivo
  8. Disminución de la actividad, eficacia y productividad
  9. Evitar las actividades sociales, aislamiento
  10. Sentimientos de culpa y preocupaciones por el pasado
  11.  Falta de apetito o comer demasiado
  12. Problemas para dormir

En los niños, los síntomas del trastorno depresivo persistente pueden incluir estado de ánimo deprimido e irritabilidad.

Cuándo consultar al médico

Debido a que estos sentimientos se han prolongado durante tanto tiempo, es posible que pienses que siempre formarán parte de tu vida. Pero si presentas algún síntoma de trastorno depresivo persistente, busca ayuda médica.

Habla con tu médico de atención primaria acerca de sus síntomas. o busca ayuda directamente de un profesional de salud mental. Si no deseas ver a un profesional de salud mental, comunícate con otra persona que pueda ser tu guía en el tratamiento, ya sea un amigo o un ser querido, un maestro, un líder religioso o alguien en quien confíes.

Si consideras que puedes lastimarte o intentar suicidarte, llama al 911 o al número de emergencia local de inmediato.

¿ES HORA DE ABRIR LAS IGLESIAS?

Escribe: Byron Mural

Guatemala prohibió toda clase de reuniones para evitar el contagio del Covid_19, eso incluye a las Iglesias, tanto católicas como evangélicas, además mezquitas y otro tipo de religiones que se practican en el país, mientras Estados Unidos está envuelto en la polémica si abre o no sus iglesias, los religiosos guatemaltecos empiezan a preguntarse ¿Cuándo volverán a sus templos? Esa respuesta obviamente solo la tienen las autoridades, pero en este pequeño artículo intentaré analizar los pros y los contras de abrir las iglesias hoy mismo.

Primero: El distanciamiento social debería, por lógica ser lo más importante, es decir, no más templos abarrotados y eso es algo que muchos cristianos no aceptan. Es decir, las iglesias deberían contar con los dedos cuantos miembros asistirían a sus cultos y cerciorarse de que estén lo más separado posible uno del otro.

Segundo: No todas las iglesias tienen la disciplina para cumplir este primer requisito, mayormente las iglesias evangélicas, que vimos al inicio de la pandemia, violar la regla y reunirse en templos cuando ya era prohibido, es decir, no aceptan que las cosas han cambiado. (Ojalá por el momento)

Tercero: Las personas necesitan con urgencia acudir a los templos para hablar con Dios, para recibir personalmente palabras confortantes de sus pastores, eso podría calmar mucha ansiedad y podría evitar mucho estrés y depresión, pero como lo dije anteriormente la madurez no es necesariamente la más alta para que las iglesias abran ya.

Cuarto: La desobediencia a las restricciones de parte de las iglesias harían estragos en la sociedad guatemalteca, los casos se volverían a disparar y la muerte arrasaría como siempre con los más débiles.

En resumen, la indisciplina hará que las iglesias demoren demasiado en abrir, no están preparados para un reto tan grande como éste, las personas se enajenan pensando que Dios puede sanarlos, si se enferman alabando su nombre, creen que es una obligación de Dios hacerlo, pero no es así. Lamentablemente el fanatismo religioso en Guatemala es muy alto y ese mismo fanatismo los llevaría derechito a la tumba.

EL AÑO DE LOS DESAFIOS

Escribe: Byron Mural

Como raza humana, no es éste nuestro primer desafío, ni será el último, pero si como individuos, éste año ya lo es, para ti, para mí, para todos. Los desafíos son situaciones extremas a las que nos enfrentamos y a veces no estamos preparados para ello. No solo los guatemaltecos si no todos los seres humanos hemos entrado en el peor año de nuestras vidas, estamos tocando fondo, pero eso no debe deprimirnos y mucho menos dejarnos vencer. En los momentos más oscuros de nuestras vidas es cuando podemos brillar más, y cuando todo parece perdido debemos sacar lo mejor de nosotros, es hora de hacerlo.

Es bueno apartarnos lo más posible de las noticias catastróficas de ésta pandemia, pero no actuar como si no existiera, es decir, debemos protegernos al salir a la calle, no olvidar que estamos en plena guerra con una enfermedad que está al asecho en cada esquina, en cada lugar al que vayamos, es importantísimo cuidar nuestra salud mental, ocuparnos en cosas que nos ayuden a olvidarnos por momentos de ésta situación, escuchar música, ver videos que nada tengan que ver con el Covid_19, ver películas, leer un buen libro, en fin, liberarnos de la presión que a veces nosotros mismos nos imponemos.

Todos estamos en el mismo mar, pero no todos estamos en el mismo barco, a muchos les interesa más la economía que la vida humana, muchos ya están pasando hambrunas porque no tienen absolutamente nada que comer, no tiene como pagar la renta y algunos han sido echados a la calle en plena crisis sanitaria, es aquí donde debemos actuar como humanos que somos y no actuar como si nada pasara, mucha gente allá afuera está muriendo no de Covid_19 sino de hambre. Aquí es donde nos damos cuenta que el desafío no es igual para todos, mientras muchos piensan en cómo mantener a flote sus empresas, los millones de dólares, como hacer para que sus fábricas no vayan a la quiebra, otros solo piensan en sobrevivir este día.

El desafío es complejo, pero podremos sobrevivir si dejamos de ensimismarnos y unirnos para que al final volvamos a nuestras vidas normales que tanto extrañamos.

¿DONDE ESTÁ DIOS?

Escribe: Byron Mural

En momentos de crisis, solemos ser más sensibles y clamamos por ayuda a fuerzas sobrenaturales, alguien que por intervención divina nos salve, eso, es tan natural en el ser humano que no debe tomarse como algo extraño, pero ¿Por qué algunos somos tan cara dura de invocar el nombre de Dios solo en la tribulación?

El novelista colombiano Gabriel García Márquez decía: “No creo en Dios, pero le tengo miedo”.

Parecieran palabras sin sentido, pero no es así, a veces nos olvidamos de Dios y hasta llegamos a dudar de su existencia hasta que el agua nos llega al cuello, hasta que el temor nos invade y hasta que todo cuanto existe empieza a desmoronarse.

Las crisis como la que estamos viviendo aviva más en nosotros el temor y el amor hacia Dios, depende de la perspectiva en que se vea, es más, algunas personas van hasta el extremo, no toman precauciones y retan a la pandemia para demostrar que Dios acampa a su lado, aunque eso, es una total locura.

Si bien es cierto, nunca es bueno olvidarse de Dios, es bueno también no retar a la muerte o al infortunio, la prevención en situaciones como esta debe ir de la mano con la oración y con el sentimiento de solidaridad para con los más desafortunados. No creer en Dios es respetable, lo que no es respetable es que se culpe a Dios por lo que está sucediendo, generalmente el hombre es el que hace desastres y al no poder reparar su desorden clama a Dios para que lo auxilie. Saldremos de adelante, pero poniendo más de nuestra parte y dejando de creer que Dios está obligado a limpiar siempre nuestro reguero.

INCAV: CIEN AÑOS DE GLORIA

Escribe: Byron Mural

“Mientras hayan alumnos en sus aulas, su gloria seguirá intacta”

Sus anchos corredores, transformados por el tiempo, sus gloriosas aulas restauradas una y otra vez, guardan la historia de ese glorioso templo del saber, de allí han salido hombres de valor, personajes ilustres no solo de Jalapa, si no de Guatemala y Centroamérica. El Instituto Normal Centroamericano para Varones, no es solo el centro de estudios más antiguo de la región, es también uno de los que con más calidad académica prepara a sus alumnos.

Han pasado cien años de aquel día en que abrió sus puertas a la juventud jalapaneca, se dice fácil, pero cien años no son cualquier cosa, y, aunque se debería celebrar a lo grande, por la pandemia que nos azota los festejos se han apagado, pero eso no impide que sus exalumnos guardemos en nuestro corazón gran cariño por ese glorioso instituto.

¿Quién no conoce a alguien que no haya estudiado en el Glorioso INCAV? Es un orgullo, es sentirse parte de la historia de esos cien años, tanto los maestros como los alumnos hemos formado parte de su gloria. Y ésta es la oportunidad perfecta para decirle a cada uno de los profesores que fueron, son y serán parte de los docentes: GRACIAS, MUCHAS GRACIAS. Gracias por las horas impartiendo el pan del saber, por las noches preparando material, preparando exámenes, por la paciencia para con los alumnos, ya que (Gracias a Dios) no todos son angelitos bien portados. Las carcajadas, los gritos, la euforia en las competencias, los aplausos, las exposiciones, los bailes, los festejos, las fotografías, los momentos, todo, todo desde las entrañas… del glorioso INCAV.

EN PRIMERA PERSONA

Escribe: Byron Mural

Conozco la vida de sacrificios en Estados Unidos, como miles, fui indocumentado hace muchos años atrás, días de trabajo agotador para poder conseguir unos dólares, enviarlos a mi familia y así poder salir adelante, vivir lejos de casa es el mayor sacrificio, dejar a la familia, a los amigos, a la comunidad, aunque es un país que está relativamente cerca, es otro mundo, otras costumbres y aunque hay norteamericanos muy buenos, también está infestado de personas racistas, clasistas y gente que no se tienta el corazón para hacerte sentir como una basura, un parásito invasor.

La pandemia del #Coronavirus ha hecho que el ser humano saque lo mejor y lo peor de si, han deportado a nuestro país a muchísimos inmigrantes, la mayoría de ellos infectados, no dejo de ponerme en sus zapatos, la gente no entiende que ellos no corrieron a infectarse, uno no busca enfermarse y peor de una enfermedad tan letal como ésta. Si alguno de ellos pudiese leerme, le pediría que por amor a su país haga un sacrificio más, aislarse hasta pasar su cuarentena y asegurarse que está sano, un pequeño sacrificio más por su familia, por sus seres queridos, por su país.

También sé, el temor que como guatemaltecos sentimos al saber que están llegando aviones con personas potencialmente infectadas desde Estados Unidos, nadie quiere infectarse y morir, por eso como guatemaltecos consientes debemos balancear las cosas, las personas que llegan del extranjero deben, y les pedimos por favor, que se aíslen, no les estamos pidiendo un aislamiento de un año, únicamente los días que sean necesarios para cerciorarse que no están contagiados, a los que estamos aquí, pedirles que no seamos agresivos con nuestros hermanos deportados, no son asesinos, simplemente hay que respetarlos y aceptar que por el momento no podemos abrazarnos unos con otros. Queridos hermanos y hermanas que vienen de Estados Unidos, perdón por como los guatemaltecos los hemos recibido, pero desde el fondo de nuestro corazón queremos decirles que deseamos que se sientan cobijados como cuando uno regresa a casa de un largo viaje, por el momento no podemos expresar nuestro afecto, y agradecemos su aislamiento, pronto primero Dios esta pesadilla pasará y volveremos a ser ese gran país, que sale a las calles, que sabe divertirse, convivir y ser todo lo que un guatemalteco siempre ha sido, solidario con los suyos y los extranjeros.

En un claro homenaje a los compatriotas retornados a nuestro país. Dios nos bendiga  todos.

PAZ EN MEDIO DE LA TORMENTA

Escribe: Byron Mural

Mientras que nuestro mundo parece derrumbarse a nuestro alrededor, es importante no olvidar que como seres humanos estamos destinados a superar cualquier obstáculo, cualquier aflicción, cualquier parad que intente detenernos. Hemos sido creados para sobrevivir, aun en la adversidad más grande.

Como comunidad mundial, el coronavirus nos ha enseñado varias lecciones:

*No somos los semidioses que creíamos ser, pero somos capases de vencer ante esta terrible realidad.

*Detenernos unos días, no ha sido tan malo, hemos inconscientemente ayudado al planeta a darse un respiro, los mares, lagos y ríos están más cristalinos, el aire más puro y los animales más libres.

*Hemos tenido más tiempo para convivir con la familia, organizar nuestros hogares y jugar con nuestros niños, obligatoriamente nos hemos desligado de nuestros quehaceres y hemos encontrado paz a medias, pero paz al fin.

*Es hora de retomar algunos proyectos en solitario, quizá cosas simples como: cambiar la cama de lugar, redecorar la habitación, hacer videos para YouTube o leer ese libro que hemos dejado en un rincón durante mucho tiempo.

En las crisis podemos sacar lo peor o lo mejor de nosotros, y es momento también de reconocer a los médicos, a las enfermeras, a las personas que hacen la limpieza en los hospitales, a los mandatarios y autoridades que hacen lo posible para que la pandemia no se extienda más. A las personas que han dejado sus hogares para llevar víveres a los más necesitados, unas palabras de consuelo para los abandonados, esos héroes y heroínas anónimos que luchan para que todos tengamos un poco de paz en medio de la tormenta.

A todos los hombres y mujeres de buena voluntad. GRACIAS. A quienes con una simple frase confortan al mundo, gracias, gracias a los que hacen de este mundo, un mundo de esperanza en medio de la tragedia.

¿HASTA DÓNDE DARÁ LA CUERDA?

Escribe: Byron Mural

Mientras que el lema de #QuedateEnCasa se ha vuelto viral, la verdad es otra, en Guatemala, pocos tienen ese privilegio de quedarse encerrados en casa, muchos necesitamos salir a trabajar, incluso arriesgando la vida, mientras el congreso se pelea por auto recetarse millonarios bonos de calamidad, el pueblo tiene que trabajar para sobrevivir el día a día. Intentar mantener el orden se ha vuelto una lucha titánica mientras –aunque lentamente- las cifras de infectados por el nuevo coronavirus #Covid_19 aumentan en el país.

Es de aplaudir las acciones del Doctor Alejandro Giammattei, para lograr controlar la pandemia, pero sin un plan claro de apoyo real al trabajador de a pie, esto puede salirse de control, si no es que ya es demasiado tarde, no quiero ser alarmista pero si lo que ha dicho el gobierno no es cierto, lo peor está por venir, y no se necesita ser epidemiólogo para saber esto, basta con ver noticias y saber lo que le pasó a China, Italia y España sin tomar en cuenta a Estados Unidos.

A una parte del gobierno le importa solo las grandes empresas, como siempre los millonarios obtendrán su inmunidad. El campesino, el vendedor ambulante, el comerciante siempre tendrá todo que perder, si las cosas se salen de control, los ricos obtendrán sus respiradores artificiales, porque ellos pueden pagar cualquier cantidad exorbitante de dinero para obtenerlos, pero nosotros, los pobres moriremos sin ninguna esperanza. Terrorífico, pero cierto.

Algo si podemos hacer como sociedad guatemalteca: salir lo menos posible, taparnos la boca, seguir las indicaciones sanitarias, y si creemos en Dios, confiar en que él nos protegerá, como no podemos quedarnos en casa viendo como el mundo gira, porque dependemos de nuestros trabajos, es bueno que seamos conscientes y nos protejamos lo más posible. Ya saben, evitar las aglomeraciones, usar mascarilla etc. Juntos podemos salir victoriosos de esto.

DOMINGO DE RAMOS EN ROMA

Por: Byron Mural

Una basílica totalmente vacía, a puerta cerrada, con una escena que jamás los cristianos habían visto, inició la Eucaristía del Papa Francisco hoy domingo de Ramos.

Como todo el mundo sabe, Italia es uno de los países más azotados con el nuevo coronavirus, eso lógicamente ha provocado que el Vaticano cierre sus puertas, sus templos y los peregrinos no están más en la enorme plaza de San Pedro.

Con sus ornamentos rojos, el Papa apareció con una cara triste en medio de una basílica fría y sola, acompañado de sus más cercanos colaboradores, para celebrar una eucaristía en solitario, la Santa Misa fue retrasmitida por miles de radiodifusoras alrededor del mundo, canales de televisión y páginas de internet que intentan acercar a los fieles católicos con su pastor, un pastor que al igual que todos, por salud, permanecen aislado.

Los católicos han optado por no ir más a sus templos, por lo que sus pastores, se han acercado a ellos por medio de transmisiones en vivo en radio, televisión, páginas de internet y aplicaciones, los sacerdotes y obispos han tenido que reinventarse para dar de beber el agua de la palabra de Dios a sus ovejas, pasando a una corta era de desolación física pero no de desolación de fe. Estamos en una era histórica donde podemos contarles a nuestros hijos que salimos airosos, aislándonos pero estando unidos unos con otros.

No existe aún una cura definitiva para este nuevo coronavirus, pero si la prevención y es necesario que las religiones iluminen a sus feligreses para que se aíslen y se proteja, por ellos, por sus hijos, por sus iglesias.

EL GANADOR DE ESTA CRISIS

Escribe: Byron Mural

Ciudades enteras de Estados Unidos han entrado en cuarentena total, desde Canadá hasta la Patagonia, empresas, tiendas y supermercados han cerrado sus puertas, eso representa infinitas perdidas, los mercados de valores van en caída libre, el #Coronavirus ha hecho que potencias como: Estados Unidos, China, Rusia, Emiratos Árabes y otros hagan una pausa en el comercio y los números rojos se disparen.

Argentina, por ejemplo, una ciudad vibrante ahora es un desierto de pavimento, nadie circula, Roma, una de las ciudades más visitadas por turistas ahora es simplemente calles en total abandono, mientras el número de muertos se dispara de manera alarmante en ese país. Guatemala lucha por contener la propagación, el problema es que es demasiado tiempo el que hay que estar encerrados y las personas empezamos a aburrirnos en cuestión de días, cuando quizá nos toque esto por un mes y medio, la desesperación será nuestro peor enemigo.

Pero veamos, ¿Quién gana en todo esto?, sí, hay un ganador, y gran ganador, el planeta, los cielos empiezan a verse más azules, la capa de ozono sin duda empezará a recuperarse a pasos agigantados y los animales se reproducirán considerablemente al haber más espacio y menos depredadores en las calles, ¿Qué tiene que ver los animales con las grandes ciudades? Mucho, los animales ya han empezado a migrar a las ciudades, no han estado tan lejos de nosotros, simplemente han estado escondidos, al no sentir la presencia humana empiezan a acercarse a las aceras para buscar comida, los pájaros empiezan a trinar en los árboles en los bulevares… el planeta respira aliviado.

En resumen, quedarnos en casa le ha dado un respiro a nuestra madre tierra, y aunque no nos demos cuenta, quizá sea también un respiro para nosotros.  Quedarte en casa 15 o 22 días quizá sea insoportable, pero recuerda, de tu casa podrás salir en ese tiempo, de la tumba… NO.