CARTA ABIERTA

Escribe: Byron Mural

Estimado Edgar.

Durante más de dos años me has dado la oportunidad de escribir mi columna semanal “LA TRINCHERA” en tu prestigiosa página, dos años, en los que he podido expresarme libremente, sin censura, aprovechando dicho espacio he intentado entretener a los lectores y que conozcan un poco sobre mí, he tomado la decisión de terminar esta primera temporada, tal como la empecé, feliz, entusiasmado y agradecido con tu medio de comunicación.

Nos une una mistad de años, proyectos juntos y de buenos momentos, ha llegado el momento de cerrar este primer ciclo, no puedo decir que no regresaré más adelante si me lo permitís, por ahora me embarco en otra aventura. Invitándote a vos y a tus distinguidos lectores a para que me acompañen todos los miércoles de diciembre con mi nuevo proyecto en vivo llamado ENTRE LETRAS, LIBROS Y OTROS MUNDOS, serán entrevistas que realizaré a personalidades de España y América Latina en mi Facebook, www.facebook.com/byronmural

Agradezco a las personas que leyeron mis artículos en este tiempo, sus buenos comentarios y sus buenos deseos. No es un adiós sino un hasta pronto. Los espero entonces en mi cuenta de Facebook.

Cordialmente;

Byron Mural

¿CONTINUARAN

LOS NIÑOS DE SEMAFORO

Escribe: Byron Mural

Había visto a muchachos haciendo malabares en los semáforos de Jalapa para ganarse unas cuantas monedas, el viernes, iba a mi trabajo y vi a un niño quizá de unos ocho años hacer piruetas con dos pequeños limones, apresurado los tiraba hacia el cielo y los recogía en sus pequeñas manos, simplemente los aventaba hacia arriba y los recogía afanado. Luego corrió a los autos para ver si alguien podía darle un quetzal, cuando avancé me percaté que una mujer, que asumo era su mamá, con un recién nacido envuelto en un rebozo y atado al cuello, lo observaba, fijamente esperando a que el niño se le acercara para darle lo ganado por las piruetas echas frente a su selecto público.

A veces cuesta entender como hay personas que traen niños al mundo sin tener un futuro digno listo para ellos, como es posible que den a luz a diestra y siniestra sin ponerse a pensar si en realidad tienen la capacidad para alimentarlos, criarlos y educarlos. Cuando hago una retrospectiva de mi vida, me doy cuenta lo afortunado que fui al poder tener acceso a la alimentación, educación y una infancia relativamente feliz, lo afortunado que soy de tener una familia que desde niño cuidó de mí y aun hoy en día lo siguen haciendo.

Cuando estos niños salen a la calle a vender verduras, frutas, dulces, hacer malabares en semáforos y todo tipo de trabajo me pregunto, ¿Dónde realmente están las autoridades? ¿Por qué permiten la explotación infantil a plena luz del día? Esta ciudad, -en realidad es un pueblo- no es tan grande como para que la policía diga que no puede controlarla. Los niños deben y tienen el derecho de estudiar, de alimentarse bien y no ser usados para causar lastima y así ganarse unos quetzales, pero la situación no cambiará lanzando disparos desde una trinchera como ésta, cambiará cuando se concientice a los padres que planificar la familia es indispensable, si no puede criar a sus hijos no lo haga, hay miles de métodos para no quedar embarazada, no se trata de ser célibes, se trata de ser coherentes.

POR PIEDAD, DEJENME MORIR

El drama de la eutanasia y las creencias religiosas.

Escribe: Byron Mural

El siguiente artículo, es simplemente la forma de pensar del autor, puede usted estar o no de acuerdo con él, las opiniones del autor no intentan obligar a las personas a pensar como él, sus comentarios son respetables, pero tampoco representan la verdad absoluta. Se recomienda discreción.

Tras una vida larga y feliz, muchas personas han llegado a las salas de urgencias y se han quedado atados a un respirador artificial, caminando en esa línea delgada entre la vida y la muerte, una pesadilla para los familiares, más cuando el enfermo ha sido claro en decir que si algo así pasara, por favor lo dejen morir pues no quiere sufrir más. Pero muchas personas, lamentablemente se estrellan con otra realidad, las creencias religiosas o las leyes de su país, que no permiten la muerte asistida, no importa que tanto sufrimiento esté pasando ese ser amado.

¿Te imaginas postrado en una cama, sufriendo dolores indescifrables, sin poder hablar, sin poder moverte, pero con tu conciencia intacta? ¿Te imaginas desear morir, pero por creencias religiosas o por protocolos legales no te dan ese derecho?

Mientras sientes que estallas por dentro, dolores insoportables recorren tu cuerpo, condenándote día tras día a sufrir lo que ni el peor delincuente merece y ellos allá afuera discuten si te otorgan un poco de paz, paz que solo da la muerte, solo porque su religión o el gobierno se los prohíbe?

Es fácil, opinar cómodamente desde un púlpito, desde un celular o desde un sillón, cuando no eres tú el que está sufriendo un infierno por dentro, cuando con solo presionar un botón podrías descansar de los terribles dolores que sufres y todo por no poder hablar o poder tomar una decisión, el ser humano, debería tener derecho a decidir hasta donde puede soportar el dolor y cuando es hora de marcharse, ese es uno de los derechos más fundamentales que la religión nos ha robado.

EL DERECHO DE LAS MASCOTAS

Escribe: Byron Mural

Perros, gatos, loros, pájaros exóticos y hasta serpientes, es larga la lista de mascotas que se puede adquirir en el mercado, pero ¿Todas las personas que tienen mascotas están realmente conscientes de lo que eso significa?

“No me gustan las mascotas, por eso no tengo, pero respeto a los animales”. –Byron Mural-

Muchas mascotas están atadas a una cadena, a una vida de esclavitud y a los dueños parece no importarles, si vamos a comprar un perro para tenerlo amarrado ¿Para qué lo vamos a comprar? Si bien es cierto muchos perros son agresivos y deben amarrarse cuando una visita llega, no tiene sentido que el animal esté atado a un poste las 24 horas, eso es crueldad, si bien es cierto hay perros que son un terremoto y que hacen destrozos si se sueltan, es porque no están educados para estar en libertad, y es parte de un amo amaestrar a su mascota para que pueda llevar una vida de libertad en casa, cumpliendo su función principal, cuidar de ésta.

Los animales y mascotas tiene derecho a disfrutar de una vida plena con sus amos, y cuando se habla de amos estamos hablando de que el dueño debe ser amigo de su mascota, no la mascota su esclavo. El problema principal es que muchas personas compran una mascota, es sensación en los primeros días, cuando se presume a la familia, a los amigos, en redes sociales, luego, las mascotas “pierden su gracia” y terminan muriendo en una soledad y maltrato que no debería ser así.

Hay muchas personas que tienen mascotas y las cuidan con responsabilidad, pero este artículo se centra en las personas que no, haciendo un llamado a los que están pensando en adoptar o comprar una mascota para que se detengan y se pongan a pensar si realmente podrán asumir el compromiso de tener una mascota en casa, si no pueden, pues simplemente no lo hagan, no se dejen llevar por la emoción y la excitación de tener una mascota, las mascotas deben ser amigos, no esclavos. 

¿ES USTED RACISTA?

Escribe: Byron Mural

Policías blancos asesinando a ciudadanos negros, esa es la historia que se repite a diario en los noticieros norteamericanos, un presidente irresponsable defendiendo a los asesinos blancos cuando  debería quedarse callado o hablar en contra del racismo, pero su naturaleza no se lo permite… eso es al otro lado del charco, la pregunta aquí es: ¿Es usted racista?

Guatemala es un país rico en culturas, convivimos aquí desde afro descendientes, hasta descendientes directos de los mayas, pasando por una gama de mesclas, en más de alguna ocasión nos hemos topado con esa gente prepotente que cree que por tener algún estatus social, algún color de piel o más dinero en sus cuentas bancarias puede usar de alfombra a cualquiera que esté a su alrededor, aunque directamente eso no puede ser racismo sino soberbia, altanería y un sinfín de calificativos, muchos de estos personajes, aman humillar a la gente humilde que pertenece a una etnia diferente a la de ellos. 

Pero también está la otra cara de la moneda, hace unos años, viajé a un municipio de Guatemala donde predomina, (si no es que es su totalidad) la gente indígena, fui a la tienda y estaba vacía, me acerqué y pedí una recarga, la señora se acercó a mí, pero en ese momento entró una muchacha –indígena- y pidió algo,  la señora de la tienda me hizo esperar, no importó que yo llegara primero, respiré y esperé, a pedir mi recarga iba cundo llegó una niña, igual, me hizo esperar, con una extraña cólera me atendió después de que la niña se fue, no pude interpretarlo más que racismo.  Entonces, el racismo está tan arraigado en nosotros que parecemos hormigas rojas o negras, al encontrarnos en el camino hay muchas probabilidades de que haya pelea.

Créenos superior a los demás no es más que un espejismo, la sangre es roja, y al morirnos, pasado los años desaparece, nuestros huesos son blancos, de todos, y por un tiempo son los únicos que permanecen en las tumbas, al final, todos somos polvo, un suspiro en este planeta, el racismo solo nos lleva a envilecernos como seres humanos, hay cosas que no se pueden cambiar, pero si nosotros podemos dejar de vernos con ojos de clasismo, entonces, nuestro mundo cambiará, no el mundo en general, pero si el nuestro.

¿QUIÉN EN REALIDAD ES EL PAPA Y PORQUÉ LEVANTA TANTAS PASIONES?

Escribe: Byron Mural

Aunque parezca increíble, el obispo de Roma parece levantar más pasiones entre protestantes que entre católicos, y entiéndase por pasiones a prestar atención a lo que éste personaje hace. Pero dejemos esto para más adelante. Si usted no es católico y no entiende muy bien quién es éste señor de blanco, ahora le explico. En la Iglesia Católica existen tres grados ministeriales: Los diáconos,  son los aspirantes a sacerdotes (Aunque existen diáconos permanentes) que su misión principal es ayudar al sacerdote. El segundo grado es el sacerdocio, también llamados: párrocos, padre, cura. Y por último los obispos: Los obispos son los que coordinan cierto territorio de las iglesias en el mundo. Ahora bien, dentro de estos tres grados hay títulos: arzobispos, patriarcas y el Papa. Entonces, ¿El Papa no es más que un obispo? Sí, es el obispo de Roma y preside a todas las iglesias católicas del mundo (Por decirlo así, pues la Iglesia católica solo es una).

¿Por qué los no católicos odian tanto al papa?

En realidad odian el puesto, odian lo que otros papas han sido, pues a lo largo de la historia han gobernado papas sin escrúpulos y capases de cualquier cosa por agenciarse de dinero, cruz, que todos los papas por muy buenos que sean han tenido que arrastrar a lo largo de los siglos.  Los no católicos consideran que el papa concentra demasiado poder y eso lo hace automáticamente un anticristo, ya saben, todo ese montón de ideas raras que algunos tienen en la cabeza.

¿El Papa es político?

El papa no solo es el presidente universal de la iglesia, es también el presidente de la Santa Sede, y por ende, le corresponden algunas cuestiones políticas, generalmente es un mediador entre países que están en guerra, los hombres más poderosos del mundo acuden al Papa (cualquiera que ostente este cargo) para pedir su mediación, sin embargo para los católicos este poder es secundario, pero para la Santa Sede es primordial.

Hay una infinidad de temas para hablar en cuanto a este puesto, muchos creen que los cardenales se pelean por ocupar el trono de Pedro, pero seguramente es todo lo contrario, es demasiado poder, pero también demasiado trabajo, demasiada responsabilidad. Una mala decisión y la iglesia universal se ve manchada, no es un secreto que Benedicto XVI renunció justamente por eso, porque fue incapaz de pilotar la nave de Pedro en aguas turbulentas, tras la explosión de denuncias sobre abusos sexuales en el seno de la iglesia.

Independientemente de la visión que usted tenga del Obispo de Roma (El Papa) éste ha logrado equilibrar el mundo en múltiples ocasiones, y si bien es cierto en el pasado han sido protagonistas de aberraciones innombrables, no se puede juzgar al actual Papa por los pecados de sus antecesores, es como que si a usted se lo llevaran preso o presa por un delito que cometió su abuelo. 

MENTIROSOS COMPULSIVOS

Escribe: Byron Mural

¿Quién no ha dicho una mentirilla alguna vez?, las pequeñas mentiras nos ayudan a salir de un apuro, nos dan tregua para escapar ilesos de una situación difícil, pero ¿Qué pasa cuando las mentiras forman parte de nuestra vida a diario y nos convertimos en #Mitomanos?

Los mentirosos patológicos falsean la realidad como vía de escape, para obtener atención e incluso admiración, y entran en un círculo vicioso que les acaba dejando solos en el laberinto de sus mentiras.

Los mentirosos compulsivos, fantasean con una realidad que no existe, mienten sobre su estatus de vida, es decir, no aceptan que no pertenecen a cierto circulo al cual con sus mentiras se inmiscuyen y entran a fuerza de mentiras, se sienten satisfechos al engañar a la gente, pues “miden su inteligencia” engañando a los demás y hasta sienten adrenalina por ser descubiertos, tejen un complejo mundo de mentiras y cuando son descubiertos pasan a victimizarse automáticamente.

Incluso convierten sus mentiras en “verdad” es decir, se convencen a sí mismos de que las mentiras que dicen son verdad, haciendo más difícil desenmascararlos, pero generalmente quedan descubiertos al contradecirse ellos mismos, o porque simplemente la verdad siempre sale a flote. Debemos estar conscientes que los mitómanos son enfermos y que pueden ser tratados, con ayuda psicológica pueden convencerse a ellos mismos de que la verdad es más valiosa que la mentira, que al final decir la verdad por dura que sea, lo libera a uno de esa cárcel que se construye a base de mentiras.

MI VIDA EN NUEVA YORK

Escribe: Byron Mural

El sol se esconde pronto entre los rascacielos nuyorkinos, aquí la vida corre, todo es una locura, llego a mi apartamento, tiro los zapatos y lo único que quiero es dormir, pero no podré, hay un montón de ropa esperándome en el rincón, ha sobrepasado la canasta destinada para recibirla, tengo hambre y mi mamá no está aquí para cocinarme, no la extraño por eso, la extraño por todo lo que conlleva estar tan lejos de casa, estoy molido, ha sido un día cansado, los músculos parecen un nudo que me duele cada vez que se estiran.

Por mi ventana se cuela un olor a comida recién echa, si, es mi vecino, está haciendo una carne asada en el jardín, escucho la risa, su música estruendosa y hasta aquí escucho las cervezas chocar unas con otras en un brindis sin parar, no los conozco y llevamos seis años de ser vecinos, solo sé que son de Puerto Rico, su acento los delata, eso y la enorme bandera de su amada isla, suspiro de nuevo y me pongo de pie, clasifico la ropa y la llevo hasta la lavandería que está en el sótano.

¡A la vida! Olvidé traer Coras (Cuarter dollar).

Atento con el tiempo, cocino un huevo revuelto, frijoles y queso, pongo un poco de música, si, que irónico, quiero escuchar marimba, en Guatemala jamás lo hacía, pero aquí, esa música me acerca a los paisajes que tanto extraño, es más que música, es un pasaje gratis a mi país, es volver a mi aldea, a mi pueblo empedrado, al olor a tierra mojada, es volver.

Nunca como chucherías en la calle, pero aquí extraño las tostadas de la señora del parque, aquí puedo comprar de todo, pero no puedo comprar el sabor de la comida de mi  país, aquí todo es imitación, tras lavar la ropa, cenar, me desestreso un rato hablando con mis amigos, con mi madre, ya mi vieja puede usar whatsApp, así que le envío audios y ella me responde al instante, no la llamo porque ella sabe que odio las llamadas, pero de vez en cuando enciendo mi cámara para que me vea, dice ella que estoy muy guapo, ella siempre miente, soy su hijo.

Me baño para relajarme y me echo a dormir, he dejado mi alarma para que suene a las seis de la tarde, entro a trabajar en el turno de la noche a las siete, regreso a casa por la madrugada, siempre la misma rutina, los años han pasado y extraño más que nunca mi tierra, las canciones, los perfumes y los videos son lo único que me mantienen conectado a lo que tanto amo. Ya construí mi casa, casa que quizá nunca ocupe, tengo un carro aquí y un carro allá, pero no creo volver pronto, eso es un circulo que no se cierra, pongo fecha de ida y jamás me voy, estoy que me voy desde hace tres años, allá la cosa está jodida y cada día se pone peor, por eso tengo que hacerle pesas aquí y vivir en un país en exceso racista, ya de eso ni acordarme quiero. 

Algún día volveré, siempre digo lo mismo, espero la muerte no venga por mí en esta tierra tan lejos de la mía, mientras se ve que va a pasar conmigo, cierro los ojos y me quedo dormido, mañana será la misma historia de siempre.

EL DILEMA DEL AÑO

Escribe: Byron Mural

Vamos en picada al cierre del ciclo escolar, uno de los más atípicos de todos los tiempos, en enero las cosas iniciaron como siempre, con clases presenciales, sin imaginar que podrían seguir estudiando solo los más ricos, y cuando digo: “Los más ricos” me refiero a los que tienen acceso a internet, a un celular o una computadora, pues los más pobres, ya perdieron un año más de estudio. O por ironías de la vida, quizá sean ellos los que terminen ganando, más delante explico por qué.

Mientras esta pandemia nos encerraba en casa, los estudiantes fueron los primeros en dejar las aulas y recibir clases virtuales. Hablando con muchos maestros, amigos míos,  concluyen que los alumnos no están aprendiendo lo que deberían y que en honor a la verdad, este año estudiantil debería darse por reprobado. Pero los padres enardecerían solo de pensar que su hijo o hija va a repetir por culpa de una pandemia, aunque éste no aprenda absolutamente nada. Sí, es la realidad de nuestra Guatemala, se toma el estudio como una competencia, competencia de números, de avanzar, pero no de aprender, los padres quieren un diploma o un certificado de “Aprobado” aunque el estudiante no tenga ni la más remota idea de lo que se le impartió en las clases virtuales.

Es por este motivo que llegamos al dilema del año, ¿ganar por decreto, aunque no sepan ni donde están parados? O ¿Repetir el año y reforzar lo  aprendido en clases virtuales?

¡Ni pensarlo! Los padres jamás permitirían que sus adorables hijos pierdan un año, eh aquí donde los perdedores salen ganando, es decir, los que reprueben el año porque no pudieron ir a clases presenciales, ganarán, y ganarán en sabiduría, tendrán que reforzar lo poco que aprendieron en los primeros meses del año y al final, al final en esta vida, un título o un diploma no sirve para nada si no aprendiste algo, la vida es mucho más difícil si todo te lo sirven en bandeja de plata mientras estudias, y, los que tenemos dificultades cuando estudiamos, la vida se nos hace un poco más sencilla, porque no hay más aprendizaje que los golpes despiadados de la vida.

NORMALIDAD Y MUERTE

Escribe: Byron Mural

Tarde o temprano Guatemala deberá reabrirse al mundo, reabrir su economía y volver a una normalidad infestada por muerte y llanto, la cuerda está a punto de romperse, no hay marcha atrás y corremos a un final casi inminente, ¿estamos listos para reabrir el país?

Mientras el país llega a cifras insospechadas por la pandemia del #Cobid_19 es evidente que la cuerda está a punto de romperse, el país va corriendo a una “nueva normalidad” pero viendo lo sucedido en países como Estados Unidos y Europa, correr a la reapertura solo nos prepara para una segunda ola de contagios, quizá más agresiva que la primera. Si bien es cierto deberíamos ser más positivos y mentalizarnos que debemos cuidarnos lo más posible para un rebote de casos, es inevitable pensar en lo peor. Pese a todo pronóstico el país está a punto de querer volver a lo que fue antes, pero temo que eso no pasará en largo, largo tiempo.

Al inicio el gobierno tenía muchos adeptos que aplaudían su forma de manejar esta crisis sanitaria, adeptos que poco a poco se fueron convirtiendo en sus críticos silenciosos, con una avalancha de malos manejos, el país se fue hundiendo poco a poco en la desesperación y convirtiéndose así en el epicentro de la pandemia en Centroamérica, a pesar de todo esto, muchos están hartos de esta situación y creen que es hora de volver a la calle, a los negocios, a la vida normal, será el futuro el que decida que tanto corrimos o que tan prudentes fuimos, pero algo si es seguro, es nuestra responsabilidad cuidarnos y cuidar a nuestros niños y ancianos, este virus no desaparecerá porque el gobierno lo diga, desaparecerá cuando dejemos de contagiarnos unos con otros, así de simple, pero eso parece estar muy lejos de lograrse, porque muchos ni siquiera creen que el virus existe, afectando a creyentes e incrédulos, el futuro depende de nosotros y de la manera como nos protejamos y protejamos a quienes amamos.