EL DERECHO DE LAS MASCOTAS

Escribe: Byron Mural

Perros, gatos, loros, pájaros exóticos y hasta serpientes, es larga la lista de mascotas que se puede adquirir en el mercado, pero ¿Todas las personas que tienen mascotas están realmente conscientes de lo que eso significa?

“No me gustan las mascotas, por eso no tengo, pero respeto a los animales”. –Byron Mural-

Muchas mascotas están atadas a una cadena, a una vida de esclavitud y a los dueños parece no importarles, si vamos a comprar un perro para tenerlo amarrado ¿Para qué lo vamos a comprar? Si bien es cierto muchos perros son agresivos y deben amarrarse cuando una visita llega, no tiene sentido que el animal esté atado a un poste las 24 horas, eso es crueldad, si bien es cierto hay perros que son un terremoto y que hacen destrozos si se sueltan, es porque no están educados para estar en libertad, y es parte de un amo amaestrar a su mascota para que pueda llevar una vida de libertad en casa, cumpliendo su función principal, cuidar de ésta.

Los animales y mascotas tiene derecho a disfrutar de una vida plena con sus amos, y cuando se habla de amos estamos hablando de que el dueño debe ser amigo de su mascota, no la mascota su esclavo. El problema principal es que muchas personas compran una mascota, es sensación en los primeros días, cuando se presume a la familia, a los amigos, en redes sociales, luego, las mascotas “pierden su gracia” y terminan muriendo en una soledad y maltrato que no debería ser así.

Hay muchas personas que tienen mascotas y las cuidan con responsabilidad, pero este artículo se centra en las personas que no, haciendo un llamado a los que están pensando en adoptar o comprar una mascota para que se detengan y se pongan a pensar si realmente podrán asumir el compromiso de tener una mascota en casa, si no pueden, pues simplemente no lo hagan, no se dejen llevar por la emoción y la excitación de tener una mascota, las mascotas deben ser amigos, no esclavos. 

¿ES USTED RACISTA?

Escribe: Byron Mural

Policías blancos asesinando a ciudadanos negros, esa es la historia que se repite a diario en los noticieros norteamericanos, un presidente irresponsable defendiendo a los asesinos blancos cuando  debería quedarse callado o hablar en contra del racismo, pero su naturaleza no se lo permite… eso es al otro lado del charco, la pregunta aquí es: ¿Es usted racista?

Guatemala es un país rico en culturas, convivimos aquí desde afro descendientes, hasta descendientes directos de los mayas, pasando por una gama de mesclas, en más de alguna ocasión nos hemos topado con esa gente prepotente que cree que por tener algún estatus social, algún color de piel o más dinero en sus cuentas bancarias puede usar de alfombra a cualquiera que esté a su alrededor, aunque directamente eso no puede ser racismo sino soberbia, altanería y un sinfín de calificativos, muchos de estos personajes, aman humillar a la gente humilde que pertenece a una etnia diferente a la de ellos. 

Pero también está la otra cara de la moneda, hace unos años, viajé a un municipio de Guatemala donde predomina, (si no es que es su totalidad) la gente indígena, fui a la tienda y estaba vacía, me acerqué y pedí una recarga, la señora se acercó a mí, pero en ese momento entró una muchacha –indígena- y pidió algo,  la señora de la tienda me hizo esperar, no importó que yo llegara primero, respiré y esperé, a pedir mi recarga iba cundo llegó una niña, igual, me hizo esperar, con una extraña cólera me atendió después de que la niña se fue, no pude interpretarlo más que racismo.  Entonces, el racismo está tan arraigado en nosotros que parecemos hormigas rojas o negras, al encontrarnos en el camino hay muchas probabilidades de que haya pelea.

Créenos superior a los demás no es más que un espejismo, la sangre es roja, y al morirnos, pasado los años desaparece, nuestros huesos son blancos, de todos, y por un tiempo son los únicos que permanecen en las tumbas, al final, todos somos polvo, un suspiro en este planeta, el racismo solo nos lleva a envilecernos como seres humanos, hay cosas que no se pueden cambiar, pero si nosotros podemos dejar de vernos con ojos de clasismo, entonces, nuestro mundo cambiará, no el mundo en general, pero si el nuestro.

¿QUIÉN EN REALIDAD ES EL PAPA Y PORQUÉ LEVANTA TANTAS PASIONES?

Escribe: Byron Mural

Aunque parezca increíble, el obispo de Roma parece levantar más pasiones entre protestantes que entre católicos, y entiéndase por pasiones a prestar atención a lo que éste personaje hace. Pero dejemos esto para más adelante. Si usted no es católico y no entiende muy bien quién es éste señor de blanco, ahora le explico. En la Iglesia Católica existen tres grados ministeriales: Los diáconos,  son los aspirantes a sacerdotes (Aunque existen diáconos permanentes) que su misión principal es ayudar al sacerdote. El segundo grado es el sacerdocio, también llamados: párrocos, padre, cura. Y por último los obispos: Los obispos son los que coordinan cierto territorio de las iglesias en el mundo. Ahora bien, dentro de estos tres grados hay títulos: arzobispos, patriarcas y el Papa. Entonces, ¿El Papa no es más que un obispo? Sí, es el obispo de Roma y preside a todas las iglesias católicas del mundo (Por decirlo así, pues la Iglesia católica solo es una).

¿Por qué los no católicos odian tanto al papa?

En realidad odian el puesto, odian lo que otros papas han sido, pues a lo largo de la historia han gobernado papas sin escrúpulos y capases de cualquier cosa por agenciarse de dinero, cruz, que todos los papas por muy buenos que sean han tenido que arrastrar a lo largo de los siglos.  Los no católicos consideran que el papa concentra demasiado poder y eso lo hace automáticamente un anticristo, ya saben, todo ese montón de ideas raras que algunos tienen en la cabeza.

¿El Papa es político?

El papa no solo es el presidente universal de la iglesia, es también el presidente de la Santa Sede, y por ende, le corresponden algunas cuestiones políticas, generalmente es un mediador entre países que están en guerra, los hombres más poderosos del mundo acuden al Papa (cualquiera que ostente este cargo) para pedir su mediación, sin embargo para los católicos este poder es secundario, pero para la Santa Sede es primordial.

Hay una infinidad de temas para hablar en cuanto a este puesto, muchos creen que los cardenales se pelean por ocupar el trono de Pedro, pero seguramente es todo lo contrario, es demasiado poder, pero también demasiado trabajo, demasiada responsabilidad. Una mala decisión y la iglesia universal se ve manchada, no es un secreto que Benedicto XVI renunció justamente por eso, porque fue incapaz de pilotar la nave de Pedro en aguas turbulentas, tras la explosión de denuncias sobre abusos sexuales en el seno de la iglesia.

Independientemente de la visión que usted tenga del Obispo de Roma (El Papa) éste ha logrado equilibrar el mundo en múltiples ocasiones, y si bien es cierto en el pasado han sido protagonistas de aberraciones innombrables, no se puede juzgar al actual Papa por los pecados de sus antecesores, es como que si a usted se lo llevaran preso o presa por un delito que cometió su abuelo. 

MENTIROSOS COMPULSIVOS

Escribe: Byron Mural

¿Quién no ha dicho una mentirilla alguna vez?, las pequeñas mentiras nos ayudan a salir de un apuro, nos dan tregua para escapar ilesos de una situación difícil, pero ¿Qué pasa cuando las mentiras forman parte de nuestra vida a diario y nos convertimos en #Mitomanos?

Los mentirosos patológicos falsean la realidad como vía de escape, para obtener atención e incluso admiración, y entran en un círculo vicioso que les acaba dejando solos en el laberinto de sus mentiras.

Los mentirosos compulsivos, fantasean con una realidad que no existe, mienten sobre su estatus de vida, es decir, no aceptan que no pertenecen a cierto circulo al cual con sus mentiras se inmiscuyen y entran a fuerza de mentiras, se sienten satisfechos al engañar a la gente, pues “miden su inteligencia” engañando a los demás y hasta sienten adrenalina por ser descubiertos, tejen un complejo mundo de mentiras y cuando son descubiertos pasan a victimizarse automáticamente.

Incluso convierten sus mentiras en “verdad” es decir, se convencen a sí mismos de que las mentiras que dicen son verdad, haciendo más difícil desenmascararlos, pero generalmente quedan descubiertos al contradecirse ellos mismos, o porque simplemente la verdad siempre sale a flote. Debemos estar conscientes que los mitómanos son enfermos y que pueden ser tratados, con ayuda psicológica pueden convencerse a ellos mismos de que la verdad es más valiosa que la mentira, que al final decir la verdad por dura que sea, lo libera a uno de esa cárcel que se construye a base de mentiras.

MI VIDA EN NUEVA YORK

Escribe: Byron Mural

El sol se esconde pronto entre los rascacielos nuyorkinos, aquí la vida corre, todo es una locura, llego a mi apartamento, tiro los zapatos y lo único que quiero es dormir, pero no podré, hay un montón de ropa esperándome en el rincón, ha sobrepasado la canasta destinada para recibirla, tengo hambre y mi mamá no está aquí para cocinarme, no la extraño por eso, la extraño por todo lo que conlleva estar tan lejos de casa, estoy molido, ha sido un día cansado, los músculos parecen un nudo que me duele cada vez que se estiran.

Por mi ventana se cuela un olor a comida recién echa, si, es mi vecino, está haciendo una carne asada en el jardín, escucho la risa, su música estruendosa y hasta aquí escucho las cervezas chocar unas con otras en un brindis sin parar, no los conozco y llevamos seis años de ser vecinos, solo sé que son de Puerto Rico, su acento los delata, eso y la enorme bandera de su amada isla, suspiro de nuevo y me pongo de pie, clasifico la ropa y la llevo hasta la lavandería que está en el sótano.

¡A la vida! Olvidé traer Coras (Cuarter dollar).

Atento con el tiempo, cocino un huevo revuelto, frijoles y queso, pongo un poco de música, si, que irónico, quiero escuchar marimba, en Guatemala jamás lo hacía, pero aquí, esa música me acerca a los paisajes que tanto extraño, es más que música, es un pasaje gratis a mi país, es volver a mi aldea, a mi pueblo empedrado, al olor a tierra mojada, es volver.

Nunca como chucherías en la calle, pero aquí extraño las tostadas de la señora del parque, aquí puedo comprar de todo, pero no puedo comprar el sabor de la comida de mi  país, aquí todo es imitación, tras lavar la ropa, cenar, me desestreso un rato hablando con mis amigos, con mi madre, ya mi vieja puede usar whatsApp, así que le envío audios y ella me responde al instante, no la llamo porque ella sabe que odio las llamadas, pero de vez en cuando enciendo mi cámara para que me vea, dice ella que estoy muy guapo, ella siempre miente, soy su hijo.

Me baño para relajarme y me echo a dormir, he dejado mi alarma para que suene a las seis de la tarde, entro a trabajar en el turno de la noche a las siete, regreso a casa por la madrugada, siempre la misma rutina, los años han pasado y extraño más que nunca mi tierra, las canciones, los perfumes y los videos son lo único que me mantienen conectado a lo que tanto amo. Ya construí mi casa, casa que quizá nunca ocupe, tengo un carro aquí y un carro allá, pero no creo volver pronto, eso es un circulo que no se cierra, pongo fecha de ida y jamás me voy, estoy que me voy desde hace tres años, allá la cosa está jodida y cada día se pone peor, por eso tengo que hacerle pesas aquí y vivir en un país en exceso racista, ya de eso ni acordarme quiero. 

Algún día volveré, siempre digo lo mismo, espero la muerte no venga por mí en esta tierra tan lejos de la mía, mientras se ve que va a pasar conmigo, cierro los ojos y me quedo dormido, mañana será la misma historia de siempre.

EL DILEMA DEL AÑO

Escribe: Byron Mural

Vamos en picada al cierre del ciclo escolar, uno de los más atípicos de todos los tiempos, en enero las cosas iniciaron como siempre, con clases presenciales, sin imaginar que podrían seguir estudiando solo los más ricos, y cuando digo: “Los más ricos” me refiero a los que tienen acceso a internet, a un celular o una computadora, pues los más pobres, ya perdieron un año más de estudio. O por ironías de la vida, quizá sean ellos los que terminen ganando, más delante explico por qué.

Mientras esta pandemia nos encerraba en casa, los estudiantes fueron los primeros en dejar las aulas y recibir clases virtuales. Hablando con muchos maestros, amigos míos,  concluyen que los alumnos no están aprendiendo lo que deberían y que en honor a la verdad, este año estudiantil debería darse por reprobado. Pero los padres enardecerían solo de pensar que su hijo o hija va a repetir por culpa de una pandemia, aunque éste no aprenda absolutamente nada. Sí, es la realidad de nuestra Guatemala, se toma el estudio como una competencia, competencia de números, de avanzar, pero no de aprender, los padres quieren un diploma o un certificado de “Aprobado” aunque el estudiante no tenga ni la más remota idea de lo que se le impartió en las clases virtuales.

Es por este motivo que llegamos al dilema del año, ¿ganar por decreto, aunque no sepan ni donde están parados? O ¿Repetir el año y reforzar lo  aprendido en clases virtuales?

¡Ni pensarlo! Los padres jamás permitirían que sus adorables hijos pierdan un año, eh aquí donde los perdedores salen ganando, es decir, los que reprueben el año porque no pudieron ir a clases presenciales, ganarán, y ganarán en sabiduría, tendrán que reforzar lo poco que aprendieron en los primeros meses del año y al final, al final en esta vida, un título o un diploma no sirve para nada si no aprendiste algo, la vida es mucho más difícil si todo te lo sirven en bandeja de plata mientras estudias, y, los que tenemos dificultades cuando estudiamos, la vida se nos hace un poco más sencilla, porque no hay más aprendizaje que los golpes despiadados de la vida.

NORMALIDAD Y MUERTE

Escribe: Byron Mural

Tarde o temprano Guatemala deberá reabrirse al mundo, reabrir su economía y volver a una normalidad infestada por muerte y llanto, la cuerda está a punto de romperse, no hay marcha atrás y corremos a un final casi inminente, ¿estamos listos para reabrir el país?

Mientras el país llega a cifras insospechadas por la pandemia del #Cobid_19 es evidente que la cuerda está a punto de romperse, el país va corriendo a una “nueva normalidad” pero viendo lo sucedido en países como Estados Unidos y Europa, correr a la reapertura solo nos prepara para una segunda ola de contagios, quizá más agresiva que la primera. Si bien es cierto deberíamos ser más positivos y mentalizarnos que debemos cuidarnos lo más posible para un rebote de casos, es inevitable pensar en lo peor. Pese a todo pronóstico el país está a punto de querer volver a lo que fue antes, pero temo que eso no pasará en largo, largo tiempo.

Al inicio el gobierno tenía muchos adeptos que aplaudían su forma de manejar esta crisis sanitaria, adeptos que poco a poco se fueron convirtiendo en sus críticos silenciosos, con una avalancha de malos manejos, el país se fue hundiendo poco a poco en la desesperación y convirtiéndose así en el epicentro de la pandemia en Centroamérica, a pesar de todo esto, muchos están hartos de esta situación y creen que es hora de volver a la calle, a los negocios, a la vida normal, será el futuro el que decida que tanto corrimos o que tan prudentes fuimos, pero algo si es seguro, es nuestra responsabilidad cuidarnos y cuidar a nuestros niños y ancianos, este virus no desaparecerá porque el gobierno lo diga, desaparecerá cuando dejemos de contagiarnos unos con otros, así de simple, pero eso parece estar muy lejos de lograrse, porque muchos ni siquiera creen que el virus existe, afectando a creyentes e incrédulos, el futuro depende de nosotros y de la manera como nos protejamos y protejamos a quienes amamos.  

ES HORA DE DAR MEDIA VUELTA

Escribe: Byron Mural

Aunque no soy escritor de autoayuda, o autosuperación, muchos de mis amigos en más de una ocasión se han acercado a mí para pedirme consejos de cómo poder superar una relación que los ha dejado marcados o marcadas para siempre. Suelo dar las mismas respuestas y suelo ser enfático en que quieran o no las cosas ya terminaron y por allí se debe empezar, pero ¿realmente se puede superar a un gran amor?  Esa respuesta depende mucho de cada individuo, de la entereza que pueda tener o el espíritu que ésta persona posea, hay infinidad de factores, pero me centraré en el obstáculo más grande que podemos encontrarnos para desprendernos de un amor que ya fue.

DEPENDENCIA: Generalmente las relaciones nos traen dependencia, dependemos casi para todo de la otra persona, algunos y algunas, llegan al extremo que deben recibir el visto bueno de su pareja hasta para vestir, incluso si son novios, este cáncer llega a ser el más difícil de vencer cuando la relación acaba. Algunas personas han perdido el horizonte y creen que una relación es dependencia total y entregan su libertad en bandeja de plata, se atan voluntariamente a la otra persona y hasta lo hacen con placer en nombre del amor. Cuando la relación termina, el sumiso o la  sumisa es la que más sufre, porque es el vaso receptor de todo, del amor e incluso del sufrimiento.

Generalmente dar la media vuelta y empezar a marchar lejos de la persona amada es lo más difícil, el desprendimiento de lo que tanto costó construir es básicamente el cordón umbilical que más cuesta romper, la ruptura es una etapa de subidas y bajadas, es una etapa completamente dolorosa, pero que al final es la que más lecciones nos deja para madurar en un futuro cercano. Siempre mis consejos son los mismos: Rompe toda relación con él o ella, no lo busques, no le escribas, no le llames no lo acoses, si lo tienes en alguna red social, es mejor que lo bloquees y tires a la basura todos los recuerdos físicos que puedes tener con esa persona, borra fotos, videos y todo lo que te puede lastimar.

Uno de los errores más comunes que comenten la mayoría es hundirse en depresión escuchando la música que les trae recuerdos de cuando estaban juntos, mi consejo es todo lo contrario, borra de tu play list, toda la música que te recuerde lo que viviste con esta persona, escucha música que alegre tu espíritu, es decir aléjate espiritual y físicamente de esa persona, intenta salir más con tus amigos y aléjate de los vicios, es bueno hacer ejercicio, eso ayuda a alejarse de los pensamientos deprimentes, lee un buen libro o mira una buena serie, ocupa tu mente en otra cosa y piensa que es hora de… volver a empezar.

REINVENTARSE, O MORIR

Por: Byron Mural

Muchos entendieron el concepto desde el inicio, me refiero al inicio de la pandemia que abraza al mundo, en un momento histórico en el que la cuarentena, perdida de trabajo y muerte es el pan de cada día, reinventarse debe ser la opción más idónea para poder salir adelante en medio de una crisis que azota a ricos y pobres por igual.

Muchos se han sentado a llorar y a extender la mano para que el gobierno les ayude, perder el trabajo no es algo gracioso, otros han ido más allá, han pasado de tener grandes negocios o trabajos, a iniciar de cero, no es que no necesiten del gobierno, pero los tramites y las ayudas son en exceso tardadas, y las necesidades no esperan.

Mi primo, quien trabajaba en un antro de bar tender fue despedido, no importó que llevara más de diez años laborando allí, y es comprensible, tampoco los dueños podían darle trabajo si nadie puede ir a los clubes nocturnos en estos tiempos, ¿Qué hizo? Con el dinero que había ahorrado, se hizo de ropa interior para caballero, ropa para bebé y accesorios para dama, empezó a vender por internet y descubrió que el dinero podía no faltarle si no bajaba el ritmo, de preparar licores a vender ropa hay un abismo de diferencia pero si uno quiere  trabajar y tiene los recursos el truco está en “no dormirse en los laureles”.

Aún a estas alturas, si piensas que esto terminará pronto quizá estés muy lejos de la verdad y sea hora de levantarte y convencerte que en estos momentos históricos quien no se reinventa, muere, muere de hambre.

LA DEPRESIÓN CRONICA: ¿CUANDO ES HORA DE IR AL MEDICO?

Fuente: https://www.mayoclinic.org/

Trastorno depresivo persistente, también llamado distimia, una forma de depresión continua y a largo plazo (crónica). Es posible que pierdas interés en las actividades normales de la vida cotidiana, que te sientas desesperanzado, que te vuelvas improductivo y que tengas baja autoestima y una sensación general de ineptitud. Estos sentimientos duran años y pueden afectar en gran medida tus relaciones y tu desempeño en la escuela, en el trabajo y en las actividades diarias.

Si tienes trastorno depresivo persistente, es posible que te resulte difícil sentirte optimista incluso en ocasiones felices. Puede que te describan como pesimista o negativo, que crean que te quejas todo el tiempo o que eres incapaz de divertirte. Aunque el trastorno depresivo persistente no es tan grave como la depresión mayor, tu estado de ánimo deprimido actual puede ser leve, moderado o grave.

Debido a la naturaleza crónica del trastorno depresivo persistente, sobrellevar los síntomas de la depresión puede resultar difícil, pero una combinación de sesiones de terapia comunicativa (psicoterapia) y medicamentos puede ser eficaz para tratar esta afección.

Los síntomas del trastorno depresivo persistente, por lo general, aparecen y desaparecen durante años, y su intensidad puede cambiar con el tiempo. Sin embargo, los síntomas no suelen desaparecer durante más de 2 meses por vez. Además, pueden presentarse episodios de depresión mayor antes o durante el trastorno depresivo persistente, lo que a veces se llama «depresión doble».

Los síntomas del trastorno depresivo persistente pueden causar impedimentos considerables y pueden incluir:

  1. Falta de interés en las actividades diarias
  2. Tristeza, sensación de vacío, depresión
  3. Desesperanza
  4. Cansancio y falta de energía
  5. Baja autoestima, autocrítica o sentirse incapaz o inútil
  6. Dificultades para concentrarse y tomar decisiones
  7. Irritabilidad o enojo excesivo
  8. Disminución de la actividad, eficacia y productividad
  9. Evitar las actividades sociales, aislamiento
  10. Sentimientos de culpa y preocupaciones por el pasado
  11.  Falta de apetito o comer demasiado
  12. Problemas para dormir

En los niños, los síntomas del trastorno depresivo persistente pueden incluir estado de ánimo deprimido e irritabilidad.

Cuándo consultar al médico

Debido a que estos sentimientos se han prolongado durante tanto tiempo, es posible que pienses que siempre formarán parte de tu vida. Pero si presentas algún síntoma de trastorno depresivo persistente, busca ayuda médica.

Habla con tu médico de atención primaria acerca de sus síntomas. o busca ayuda directamente de un profesional de salud mental. Si no deseas ver a un profesional de salud mental, comunícate con otra persona que pueda ser tu guía en el tratamiento, ya sea un amigo o un ser querido, un maestro, un líder religioso o alguien en quien confíes.

Si consideras que puedes lastimarte o intentar suicidarte, llama al 911 o al número de emergencia local de inmediato.