¿ES USTED RACISTA?

Escribe: Byron Mural

Policías blancos asesinando a ciudadanos negros, esa es la historia que se repite a diario en los noticieros norteamericanos, un presidente irresponsable defendiendo a los asesinos blancos cuando  debería quedarse callado o hablar en contra del racismo, pero su naturaleza no se lo permite… eso es al otro lado del charco, la pregunta aquí es: ¿Es usted racista?

Guatemala es un país rico en culturas, convivimos aquí desde afro descendientes, hasta descendientes directos de los mayas, pasando por una gama de mesclas, en más de alguna ocasión nos hemos topado con esa gente prepotente que cree que por tener algún estatus social, algún color de piel o más dinero en sus cuentas bancarias puede usar de alfombra a cualquiera que esté a su alrededor, aunque directamente eso no puede ser racismo sino soberbia, altanería y un sinfín de calificativos, muchos de estos personajes, aman humillar a la gente humilde que pertenece a una etnia diferente a la de ellos. 

Pero también está la otra cara de la moneda, hace unos años, viajé a un municipio de Guatemala donde predomina, (si no es que es su totalidad) la gente indígena, fui a la tienda y estaba vacía, me acerqué y pedí una recarga, la señora se acercó a mí, pero en ese momento entró una muchacha –indígena- y pidió algo,  la señora de la tienda me hizo esperar, no importó que yo llegara primero, respiré y esperé, a pedir mi recarga iba cundo llegó una niña, igual, me hizo esperar, con una extraña cólera me atendió después de que la niña se fue, no pude interpretarlo más que racismo.  Entonces, el racismo está tan arraigado en nosotros que parecemos hormigas rojas o negras, al encontrarnos en el camino hay muchas probabilidades de que haya pelea.

Créenos superior a los demás no es más que un espejismo, la sangre es roja, y al morirnos, pasado los años desaparece, nuestros huesos son blancos, de todos, y por un tiempo son los únicos que permanecen en las tumbas, al final, todos somos polvo, un suspiro en este planeta, el racismo solo nos lleva a envilecernos como seres humanos, hay cosas que no se pueden cambiar, pero si nosotros podemos dejar de vernos con ojos de clasismo, entonces, nuestro mundo cambiará, no el mundo en general, pero si el nuestro.