MENTIROSOS COMPULSIVOS

Escribe: Byron Mural

¿Quién no ha dicho una mentirilla alguna vez?, las pequeñas mentiras nos ayudan a salir de un apuro, nos dan tregua para escapar ilesos de una situación difícil, pero ¿Qué pasa cuando las mentiras forman parte de nuestra vida a diario y nos convertimos en #Mitomanos?

Los mentirosos patológicos falsean la realidad como vía de escape, para obtener atención e incluso admiración, y entran en un círculo vicioso que les acaba dejando solos en el laberinto de sus mentiras.

Los mentirosos compulsivos, fantasean con una realidad que no existe, mienten sobre su estatus de vida, es decir, no aceptan que no pertenecen a cierto circulo al cual con sus mentiras se inmiscuyen y entran a fuerza de mentiras, se sienten satisfechos al engañar a la gente, pues “miden su inteligencia” engañando a los demás y hasta sienten adrenalina por ser descubiertos, tejen un complejo mundo de mentiras y cuando son descubiertos pasan a victimizarse automáticamente.

Incluso convierten sus mentiras en “verdad” es decir, se convencen a sí mismos de que las mentiras que dicen son verdad, haciendo más difícil desenmascararlos, pero generalmente quedan descubiertos al contradecirse ellos mismos, o porque simplemente la verdad siempre sale a flote. Debemos estar conscientes que los mitómanos son enfermos y que pueden ser tratados, con ayuda psicológica pueden convencerse a ellos mismos de que la verdad es más valiosa que la mentira, que al final decir la verdad por dura que sea, lo libera a uno de esa cárcel que se construye a base de mentiras.