NORMALIDAD Y MUERTE

Escribe: Byron Mural

Tarde o temprano Guatemala deberá reabrirse al mundo, reabrir su economía y volver a una normalidad infestada por muerte y llanto, la cuerda está a punto de romperse, no hay marcha atrás y corremos a un final casi inminente, ¿estamos listos para reabrir el país?

Mientras el país llega a cifras insospechadas por la pandemia del #Cobid_19 es evidente que la cuerda está a punto de romperse, el país va corriendo a una “nueva normalidad” pero viendo lo sucedido en países como Estados Unidos y Europa, correr a la reapertura solo nos prepara para una segunda ola de contagios, quizá más agresiva que la primera. Si bien es cierto deberíamos ser más positivos y mentalizarnos que debemos cuidarnos lo más posible para un rebote de casos, es inevitable pensar en lo peor. Pese a todo pronóstico el país está a punto de querer volver a lo que fue antes, pero temo que eso no pasará en largo, largo tiempo.

Al inicio el gobierno tenía muchos adeptos que aplaudían su forma de manejar esta crisis sanitaria, adeptos que poco a poco se fueron convirtiendo en sus críticos silenciosos, con una avalancha de malos manejos, el país se fue hundiendo poco a poco en la desesperación y convirtiéndose así en el epicentro de la pandemia en Centroamérica, a pesar de todo esto, muchos están hartos de esta situación y creen que es hora de volver a la calle, a los negocios, a la vida normal, será el futuro el que decida que tanto corrimos o que tan prudentes fuimos, pero algo si es seguro, es nuestra responsabilidad cuidarnos y cuidar a nuestros niños y ancianos, este virus no desaparecerá porque el gobierno lo diga, desaparecerá cuando dejemos de contagiarnos unos con otros, así de simple, pero eso parece estar muy lejos de lograrse, porque muchos ni siquiera creen que el virus existe, afectando a creyentes e incrédulos, el futuro depende de nosotros y de la manera como nos protejamos y protejamos a quienes amamos.