¿ES HORA DE ABRIR LAS IGLESIAS?

Escribe: Byron Mural

Guatemala prohibió toda clase de reuniones para evitar el contagio del Covid_19, eso incluye a las Iglesias, tanto católicas como evangélicas, además mezquitas y otro tipo de religiones que se practican en el país, mientras Estados Unidos está envuelto en la polémica si abre o no sus iglesias, los religiosos guatemaltecos empiezan a preguntarse ¿Cuándo volverán a sus templos? Esa respuesta obviamente solo la tienen las autoridades, pero en este pequeño artículo intentaré analizar los pros y los contras de abrir las iglesias hoy mismo.

Primero: El distanciamiento social debería, por lógica ser lo más importante, es decir, no más templos abarrotados y eso es algo que muchos cristianos no aceptan. Es decir, las iglesias deberían contar con los dedos cuantos miembros asistirían a sus cultos y cerciorarse de que estén lo más separado posible uno del otro.

Segundo: No todas las iglesias tienen la disciplina para cumplir este primer requisito, mayormente las iglesias evangélicas, que vimos al inicio de la pandemia, violar la regla y reunirse en templos cuando ya era prohibido, es decir, no aceptan que las cosas han cambiado. (Ojalá por el momento)

Tercero: Las personas necesitan con urgencia acudir a los templos para hablar con Dios, para recibir personalmente palabras confortantes de sus pastores, eso podría calmar mucha ansiedad y podría evitar mucho estrés y depresión, pero como lo dije anteriormente la madurez no es necesariamente la más alta para que las iglesias abran ya.

Cuarto: La desobediencia a las restricciones de parte de las iglesias harían estragos en la sociedad guatemalteca, los casos se volverían a disparar y la muerte arrasaría como siempre con los más débiles.

En resumen, la indisciplina hará que las iglesias demoren demasiado en abrir, no están preparados para un reto tan grande como éste, las personas se enajenan pensando que Dios puede sanarlos, si se enferman alabando su nombre, creen que es una obligación de Dios hacerlo, pero no es así. Lamentablemente el fanatismo religioso en Guatemala es muy alto y ese mismo fanatismo los llevaría derechito a la tumba.